Otras tropas (Elefantes de guerra)

Elefante de guerra

En los establos de Cartago había espacio para 300 elefantes de guerra. Los cartagineses emplearon por primera vez estos animales contra los romanos el año 262 a.C. y obtuvieron su primer triunfo en 255 a.C., cuando en la llanura del Bagradas, los elefantes dispuestos por Jantipo al frente de la formación púnica, aplastaron a la infantería de Marco Atilio Régulo, en el que puede considerarse el mayor éxito de la fuerza de elefantes cartaginesa.
Lo extraño es que los elefantes combatieran en segunda línea. Esto hace pensar que quizás se utilizaran como plataformas de arqueros más que como antiguos <carros de combate>, pues en segunda linera no podían embestir al rival y, sin embargo, permitían a los arqueros situados en su grupa una línea de tiro directa hacia el enemigo.
Los mercenarios luchaban en vanguardia, una decisión lógica en cierto modo, pues así se evitaban deserciones y traiciones. Los mercenarios eran controlados desde la retaguardia, y en caso de que la batalla se tornara en contra, se perderían las tropas más prescindibles y menos gravosas.
Cartago obtuvo inicialmente algunos elefantes asiáticos a través de Egipto Ptolemaico, que también proporcionó conductores indios base del futuro cuerpo de mahouts. Estos elefantes, de gran tamaño (alrededor de 3 m. de altura desde la pezuña hasta el hombro), podían ir equipados para el combate con una estructura de torre en la grupa, aunque no todos ellos solían llevarla. En este caso, su guarnición estaba formada por cuatro hombres: el mahout o conductor, generalmente de raza númida. Abrazaba al elefante protegiéndose con sus grandes orejas. Contaba con una guja para espolear al animal, que podía clavar en su nuca si el paquidermo enloquecía. En la torre viajaban otros tres soldados: un arquero, un lancero equipado al modo hoplita y un oficial. Algunos comandantes púnicos gustaban de dirigir la batalla desde lo alto de un elefante, como el propio Aníbal al inicio de su campaña italiana.
Pero los púnicos no podían abastecerse permanentemente de animales indios y capturaron elefantes africanos procedentes del Sahara. Se trataba de la especie de elefante forestal, hoy extinguido, de menor tamaño que los asiáticos. La erudición moderna ha puesto en duda si los elefantes cartagineses fueron equipados con torretas de combate debido a su tamaña pequeño, a pesar de que las afirmaciones dicen lo contrario, la evidencia indica que los elefantes africanos del bosque podían y de hecho llevan torretas en ciertos contextos militares.
El mantenimiento y el desplazamiento de los elefantes en campaña era complicado. Polibio relata las dificultades que el ejército de Aníbal tuvo para conseguir hacer atravesar el Ródano a sus elefantes, que se vio obligado a construir un puente de barcas y balsas. Sin embargo, al hundirse la construcción, os animales cayeron al agua y acabaron atravesando el río respirando con ayuda de su trompa.
Al cruzar los Alpes, Aníbal sólo pudo contar con los elefantes superivivientes de la batalla del Trevia (218 a.C.), dado que la mayoría murieron en el transcurso del crudo invierno del 218-217 a.C.

Caballeria Romana

TrompeteroMando
Estandarte
Equites


El reclutamiento de los soldados se hacía teniendo en cuenta la división del pueblo romano en 30 curias y 3 tribus. Cada curia aportaba 100 soldados de infantería (centuria) Y 10 soldados de caballeria (decuria). El ejército estuvo compuesto de 3000 infantes (pedítes) y 300 jinetes (equites). Una cosa curiosa es que el armamento lo aportaba el soldado, no la ciudad, por lo que los infantes más ricos eran los mejores equipados. El mando de caballería dirigía a los equites.
Servio Tulio reorganizó el ejército tomando de base el patrimonio económico. Dió entrada a los propietarios (patricios o plebeyos) quedando excluidos quienes no se podían costear el armamento. Dividió la ciudad en 4 tribus y los hombres en 2: iuniores (15 - 45 años) y seniors (45 - 60 años) los cuáles eran el ejército de reserva.
La legión se dividía en centuria y estaba compuesta de 4200 soldados de infantería (añadió 1200 soldados armados con palos y hondas, velites). Agregó 2 centurias de obreros (fabri) para transportar máquinas de guerra y 3 centurias de corneteros y trompeteros (cornicines, tubicines).
La caballeria legionaria estaba formada por 10 escuadrones (turmae) de 3 decurias, siendo 300 jinetes.
Así pues, la legión se estructuraba en:
- CENTURIA: 100 soldados.
- MANIPULO: 200 soldados (2 centurias).
- COHORTE: 600 soldados (3 manípulos).
- LEGIÓN: 6000 soldados (10 cohortes).



El séquito del Emperador

Cohortes pretorianas

Los soldados que formaban dicho séquito estaban formados por las cohortes pretorianas, eran la guardia personal y constituían la principal defensa de la ciudad. Estaban formados por 1000 hombres y se dividían en 3 manípulos, y a su vez en 2 centurias. Siempre estaban acompañados de caballería. También estaban las cohortes urbanas, encargados de los servicios públicos, y las cohortes de vigiles, se ocupaban de la seguridad nocturna y de la extinción de incendios. Ambas nunca entraban en campañas. Estaban formados por los esclavos libertados, los cuales adquirían la ciudadanía tras años de servicio.

La máquina de asedio

Carroballista


Acompañando a la legión aparecía la artillería. Estaba formada por un carroballista por cada centuria, del que se hacía cargo un contubernium, que era una escuadra de 10 hombres. Éstas lanzaban proyectiles con un ángulo de 45 grados, de este modo flanqueaban los obstáculos elevados.
También usaban catapultas, con la que disparaban proyectiles con pequeños ángulos de tiro.
Por último, estaban los onager, uno por cohorte, con el cuál se disparaban piedra y teas encendidas a grandes distancias ya que disponían de una palanca la cuál se podía tensar.

El manípulo

Hasta (piquero)

Gladius

Pilum

Los 4200 soldados formaban el manípulo, distribuidos en 60 centurias (de 60 o 30 hombres cada una, añadiendose los velites) agrupados de dos en dos.
Los manípulos se colocaban en tres líneas. En la primera los más jovenes (hastati) 1200 soldados; la segunda compuesta por soldados más experimentados (principes) 1200 soldados; y en la tercera los de mayor edad (triarii) 600 soldados. Por último estaban los velites, 1200 soldados.
Las dos primeras líneas iban armadas con el pilum (lanza arrojadiza); los triarii con el hasta (lanza grande no arrojadiza). Todos iban armados con gladius (espada corta con doble filo y punta) y como defensa portaban escudo y casco.

Los auxiliares

Arqueros

Gladius auxiliar
Caballería Auxiliar

Caballería Hoplita

Socii

Auxilia

El ejército también estaba formado por tropas proporcionadas por los pueblos itálicos aliados o sometidos (socii). Éstos no formaban parte de la infantería legionaria pero eran iguales en número; también estaban las tropas no itálicas (auxilia) que apoyaban a la legión y suplían el defecto de éstos en armas especiales como hondas y arqueros.

Formación de batalla

Vista aérea Infantería
Caballería
Ballista

- Formación en falange.
Fue la formación esencial antes de la formación por manípulos. Frente muy amplio y poco fondo. La falange estaba dividida en seis filas con un frente de 500 pedites, a los lados se colocaban los 1200 velites. La caballeria también prestaba apoyo y estaba formada por 300 equites.

- Formación en manípulos.
Cada legión se formaba, como mencioné anteriormente, en tres filas. Los hastati se colocaban en primera línea. Cada manípulo formaba un rectángulo de 120 soldados (frente de 20 y fondo de 6) y se escalonaba de tal modo que, entre dos manípulos consecutivos, se dejaba un intervalo que estaba cubierto en segunda línea por un manípulo de principes. Los manípulos de triarii (frente de 20 y fondo de 3) formaban la tercera línea y cubrían los intervalos que dejaban los manípulos de los principes.
Los velites protegían desde el comienzo del combate las alas (cornua) y se adelantaban para soliviantar e inquietar al enemigo; los socii se colocaban a ambos lados de las legiones y la caballería actuaba en la cornua.

- Formación triple en línea de combate.
Estaba compuesta por manípulos formando un frente de tres líneas: cuatro cohortes en la primera, tres en la segunda y otras tres en la tercera. Las tropas auxiliares y la caballería se colocaban en las alas.
Para entrar en combate, las cohortes se colocaban separadas entre sí, de manera que, si las cohortes de la primera línea flaqueaban, podían retirarse a retaguardia por los huecos que dejaban los de la segunda y la tercera línea.
Unidas las cuatro legiones de que se componía normalmente el ejército, la acies prima quedaba compuesta por 16 cohortes, la acies secunda de 12 y la tercera de otras 12.

- Formación en cuña.
No se utilizó en demasía. Era una formación de cuña truncada en forma de trapecio con el menor de los lados paralelos al enemigo.